Si bien la lata de bebidas ya es un ejemplo de sostenibilidad, para el sector la situación actual aún es mejorable y sigue trabajando para perfeccionar su ya excelente reciclabilidad a través de la innovación.

Situación actual en cuanto a contenido reciclado

El material reciclado obtenido de una lata de aluminio se puede utilizar en su totalidad, bien para fabricar nuevas latas de bebidas, o para muchos otros productos destinados, entre otros, a los sectores del automóvil, la construcción u otros campos. 

En el primer caso – obtener latas a partir de latas – lo que se conoce como reciclado “can-to-can”, sería en principio la opción más deseable para optimizar la calidad y circularidad del material, pero hay algunas limitaciones técnicas que hacen que el aluminio reciclado procedente de una lata de bebidas no pueda reintroducirse directa e íntegramente en la fabricación, ya que requiere una serie de ajustes de composición. 

Una lata de bebidas se puede fabricar íntegramente con aluminio reciclado y, en muchos casos, puede conocerse la proporción de metal reciclado en un determinado lote; en el mercado ya hay latas de bebidas que pueden certificar contenidos del 70% y se espera que sea habitual llegar al 80% en 2030. Por otra parte, se está trabajando para superar dichas limitaciones técnicas y llegar al 100%. 

Por qué es deseable promover el reciclado “can-to-can”

Cuando el material reciclado de una lata de bebidas se utiliza para la fabricación de otros productos, como aleaciones para el sector automovilístico o de la construcción, se mantiene la circularidad, ya que se recicla el 100% del material, pero los ajustes de composición realizados no permiten que ese material se pueda utilizar directamente para volver a fabricar latas de bebidas.   

Es decir, a pesar de reciclarse el 100% del aluminio, con el consiguiente ahorro energético, y de que las latas puedan fabricarse con 100% de aluminio reciclado, no se cumple la aspiración de “volver de una lata a otra lata” o “can-to-can” por lo que, según la terminología al uso, se podría considerar “downcycling”.

Limitación técnica actual del “can-to-can”

Aunque las dos piezas que forman una lata de bebidas, el cuerpo y la tapa, contienen aproximadamente un 95% de aluminio, los porcentajes de magnesio, manganeso y otros elementos de la aleación que se utiliza para la tapa (aleación 5182) son distintos de los que tiene la empleada para el cuerpo de la lata (aleaciones 3004 o 3104). 

La razón para usar aleaciones distintas tiene que ver con las propiedades mecánicas (resistencia y formabilidad) requeridas para ambos elementos. El aluminio con el que se fabrica el cuerpo experimenta una gran deformación en el proceso de fabricación, porque se le da forma por embutición, estirado y adelgazamiento de la pared hasta obtener una lámina extremadamente delgada (con el espesor de un cabello humano). En cambio, la tapa, que es la parte de la lata que soporta la máxima presión interna, especialmente en las bebidas carbonatadas, refrescos y cervezas, requiere una mayor resistencia mecánica y tenacidad y un mayor espesor para permitir una apertura controlada, para lo cual tiene una geometría compleja con zonas críticas como el remache, la anilla, la entalla para la apertura y el borde de cierre doble. 

 

 

Como se ve en la tabla, la principal diferencia entre las aleaciones de aluminio del cuerpo y la tapa reside en el contenido de magnesio y manganeso. La limitación técnica para el reciclado can-to-can reside en que cuando se recicla la lata se obtiene una composición intermedia y, dependiendo de si se van a fabricar nuevos cuerpos o nuevas tapas, es preciso modificar la composición, añadiendo o bien aluminio o bien aleantes, según lo que se quiera obtener. 

En qué trabaja el sector actualmente para conseguir el can-to-can

El aluminio, el magnesio y el manganeso están incluidos en la lista de materiales críticos en la Unión Europea y, por tanto, es fundamental conseguir su reciclado en ciclo cerrado. Además, el uso de aluminio reciclado reduce drásticamente las emisiones directas de carbono y ahorra el 95% de la energía en comparación con la producción de aluminio primario. 

Las cuatro empresas líderes de fabricación de lámina de aluminio para latas de bebidas, que son miembros del European Aluminium Pacakging Group (EAPG) de la asociación European Aluminium, Constellium, Elval, Novelis y Speira, firmaron hace dos años un acuerdo para trabajar en un proyecto de estandarización que se centra en explorar soluciones que, o bien permitan el uso de una única aleación para el cuerpo y la tapa o bien que ambas aleaciones puedan ser complementarias al tener características compatibles. 

Este proyecto durará varios años ya que requiere de desarrollos industriales que implican de forma directa a toda la cadena de valor, desde los fabricantes de la bobina hasta los fabricantes de latas y envasadores. El objetivo último es desarrollar y comercializar latas de bebidas que se puedan fabricar íntegramente a partir de latas recicladas. 

Un post de Mercedes Gómez, Directora General 

Fuentes

  • “European Aluminium producers to boost the circularity of beverage cans”. European Aluminium. April 2024.
  • “Ardagh Group 2024 Sustainability Report”. Ardagh Group. 
  • “2024 Sustainability Report”. Crown Holding, Inc.
  • “Can-to-can recycling: performance, potential and pathways”. International Aluminium. September 2025.
  • “Executing with Excellence. 2025 Combined Annual & Sustainability Report”. Ball. April 2026

Deja una respuesta

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Post comment