Esta pregunta lleva tiempo rondándome la cabeza y fue el punto de partida de la campaña que hemos lanzado este verano en nuestras redes.
Nueve semanas. Nueve destinos y sus localidades icónicas. Nueve formas de interpretarlos.
La acción recorre, durante julio y agosto, algunos de los enclaves turísticos más reconocibles de España para transformar cada uno de ellos en una lata diferente.
Latas que cuentan lugares
Nos inspiramos en su arquitectura, sus paisajes, sus símbolos, su luz o su particular manera de entender la vida para condensarlos en una pieza única. El resultado es una colección imaginaria de latas que cuentan lugares.
Un ejercicio creativo que demuestra todo lo que puede llegar a comunicar este formato cuando lo entendemos como lo que también es: un extraordinario lienzo creativo y un potente soporte de comunicación.
Un mismo formato. Infinitas identidades.
Porque una lata no solo contiene una bebida. Con esta campaña nos hemos propuesto demostrar cómo un mismo formato puede adoptar infinitas identidades y contar historias completamente distintas.
Cada destino nos ha obligado a encontrar una mirada propia. No se trataba de repetir una fórmula cambiando simplemente el nombre, sino construir un lenguaje específico para cada lugar y hacer de cada nueva pieza una pequeña sorpresa.
Algunas más sobrias; otras, más expresivas. Unas se inspiran en la tradición; otras, en el futuro. Todas comparten una misma ambición: explorar las infinitas posibilidades de lalata a través del diseño y la creatividad.
Toda la superficie forma parte del mensaje.
Cada color, cada ilustración, cada tipografía, cada textura y cada relieve forman parte del mensaje. En una lata no hay una cara principal y otra secundaria: toda su superficie puede utilizarse para crear una experiencia visual. Y lo más relevante, permite que las personas tengan tu marca en su mano.
Por eso me gusta definir la lata de bebidas como un anuncio que puedes tener en la mano. Ahí reside, precisamente, la riqueza creativa de este formato.
Cuando termina de comunicar, comienza una nueva vida.
Cuando una lata termina de comunicar, todavía le queda algo importante que hacer: volver a empezar depositándola en el contenedor amarillo. Porque es importante recordar que cada lata cuenta y su reciclaje es un objetivo prioritario para todos.
#SoyTeamLATA

